Qué escribir después del match (sin sonar a robot)
El match es lo fácil; el primer mensaje es donde se decide el partido. Por qué el “hola, cómo estás” mata conversaciones y qué hacer en su lugar.
Seamos francos: el match es la parte fácil. Dos fotos se gustaron. El partido de verdad empieza con el primer mensaje, y ahí es donde la mayoría tropieza con la misma piedra: “hola, cómo estás”. No es grosero, no es feo — es invisible. Y en una bandeja con veinte conversaciones idénticas, invisible es fatal.
El perfil es la tarea hecha
La persona al otro lado te dejó material: fotos con contexto, una bio, gustos. Usarlo no es ser intenso, es demostrar que miraste. Un mensaje que menciona el perro, el viaje al sur o el libro de la tercera foto ya está en otra liga, porque responde la única pregunta que importa al inicio: ¿me escribió a mí o le escribe a cualquiera?
El primer mensaje no tiene que ser brillante. Tiene que ser tuyo y ser para esa persona.
Pregunta que se pueda contestar con ganas
Las preguntas cerradas mueren solas. “¿Te gustó Japón?” — “sí”. Fin. Mejor: “¿qué es lo primero que le recomendarías a alguien que va a Japón?”. Una pregunta que invita a lucirse un poco es un regalo: le das al otro un escenario cómodo.
Dos cosas más, de puro sentido común y aun así escasas: ortografía —nadie se derrite con un “ola k tal”— y paciencia. Si no responde, no hay mensaje número cinco que arregle eso. La elegancia de retirarse a tiempo también se nota, y deja mejor recuerdo que cualquier frase ingeniosa.
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